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 La señora Phan Thi Mai. (Foto: VOV)

Pobre y víctima de un leve derrame cerebral, Nguyen Van Nghiem vive en una situación extremadamente precaria. Durante la pandemia de COVID-19, no recibió apoyo financiero de sus hijos que viven lejos. No podría haber sobrevivido sin la ayuda de Phan Thi Mai y su familia.  

“Ser pobre y estar afectado por la pandemia es la peor parte. Por eso nunca rechazo las solicitudes de mis vecinos. Les doy lo que puedo, arroz, verduras, frutas o incluso dinero”, dijo.

La señora Mai siempre responde a las actividades caritativas promovidas por las autoridades y asociaciones humanitarias locales. Ella es miembro activa de la asociación Legio que distribuye ayuda financiera a familias en situación precaria del distrito. Todos los años, con motivo de la Navidad, pide la donación de regalos o dinero a favor de los cristianos con escasos recursos económicos.

“La Navidad es la fiesta más importante del año para los cristianos. En esta ocasión, todos deben arrepentirse de sus pecados y hacer algo bueno por la comunidad. Por tanto, hacer donaciones a los pobres es una buena idea. Esto permite que todos celebren la Navidad con alegría”, señaló.

Siendo una cristiana virtuosa, Mai visita regularmente la iglesia y participa de manera activa en las actividades organizadas por la parroquia, especialmente en los programas humanitarios. También les enseña a sus hijos a hacer lo mismo. Es por esta razón que Mai es un ídolo para muchos de sus vecinos, incluida Le Thi Tham, quien compartió: “La señora Mai nunca comete un pecado y respeta la ley. Aunque no es rica, a menudo ayuda a los necesitados. Cada mes, apoya a los más necesitados con 10 kilogramos de arroz. No he encontrado a una persona tan bondadosa como ella”.

No es una persona común, pero para la señora Mai, practicar el consejo de Dios es la ley.

PCV (Fuente: VOV)