leftcenterrightdel
 Una obra hecha de materiales reciclados de Art Hai Ve Chai. Foto: VOV

El taller "Arte y conexión con los niños" es llevado a cabo por la maestra-artista Ngoc Quyen todos los viernes de las 19 a las 20:30 horas, y suele atraer a cerca de 30 padres y más de 30 niños en edad preescolar y primaria. Al comienzo de la lección, Quyen cuenta una historia a través de obras realizadas por niños con materiales reciclados. Los temas de la clase están relacionados con la naturaleza, como historias sobre bosques, el mar, flores y hojas. Quyen dialoga con los padres para que puedan guiar a sus hijos a hacer su propia representación visual de la historia que acaban de escuchar. Los materiales utilizados incluyen elementos naturales como hojas, tallos, flores secas, o reciclados como trapos y botellas de plástico. Mientras los niños están trabajando en su dibujo, Quyen debatirá con los padres sobre cómo evocar y nutrir el alma artística de sus hijos. Al final de la clase, habrá una exposición de las creaciones de los niños. Algunos alumnos compartieron:

- "Creé un bosque con cartón. Hice un árbol grande, plantas, animales, insectos y el sol".

- "Hice los brazos y los pies del hombre con raíces. El cuerpo está hecho de hojas, y la cara también de hojas. Es muy hermoso. Estoy feliz".

- "En el mar, creo que hay una medusa, y un cangrejo con dos garras. Dibujé un pez globo con espinas y un erizo de mar."

Desde el estallido de la pandemia de COVID-19, las clases de la maestra Ngoc Quyen se imparten en línea. Un curso de una semana cuesta 150 000 dong (6,5 dólares) e incluye una sesión de estudio a través de la plataforma zoom, una sesión de trabajo en equipo y los manuales. La fórmula de 3 meses cuesta 1,2 millones de dong (poco más de 52 dólares). La artista Ngoc Quyen dijo: "En el taller Art Hai Ve Chai, los alumnos no tienen miedo al juicio ni a la presión a la hora de crear obras artísticas. Entenderán sus emociones a través de la pintura. Producen cada día obras diferentes. Yo estoy feliz de ser quien alimenta el amor por el arte a mis niños, trayéndoles la libertad para convivir con sus emociones en la creación artística. Durante la epidemia, las madres pasan más tiempo en casa, pero no están seguras de estar aprovechando el tiempo con sus hijos con eficiencia. Quiero que mi taller sea un lugar donde los niños tengan la libertad de tomar sus propias decisiones y para que los padres tengan paciencia en la solución de los problemas con sus hijos y les dediquen más tiempo."

leftcenterrightdel
 El taller en línea de Art Hai Ve Chai. Foto: VOV

Desde 2018, el taller Art Hai Ve Chai se ha convertido en un lugar familiar para los pequeños aficionados al arte. Hai Ve Chai es el nombre que su difunto padre le dio a la pintora Ngoc Quyen (Hai significa hija mayor, y Ve Chai se relaciona con su afición por materiales reciclados). Además de la clase "Arte - Conectar con los niños", Quyen realiza una serie de actividades como la "Bruja del reciclaje" para niños desde la edad preescolar hasta los 14 años y "Arte de Instalación" para aquellos de entre 7 y 14 años. Los alumnos pueden jugar con materiales reciclados, pintar con colores, diseñar tarjetas y ropa, tejer y bordar.

Antes de la pandemia, las clases estuvieron abiertas en un espacio de 40 metros cuadrados instalados en la calle Chu Van An, distrito de Ninh Kieu, ciudad de Can Tho, de lunes a viernes por la noche, y desde la mañana hasta la tarde los fines de semana para que los más pequeños interactuaran y crearan modelos con materiales reciclados. Ngoc Quyen dijo: "Las lecciones de arte en mi taller ayudan a sanar las emociones de los niños y a despertar su amor por la naturaleza. Todas las obras que se ven aquí están hechas a mano. Los estudiantes las hacen de cartón, tela vaquera vieja, trapos y hojas secas. Pueden aumentar su creatividad a través de materiales reciclados y así amar más la naturaleza, y saber estar agradecidos a la madre naturaleza. Por eso, no ensucian el medio ambiente".

leftcenterrightdel
 Una clase presencial de Art Hai Ve Chai. Foto: VOV

Además de conocer y jugar con los materiales, los participantes en el taller tienen la oportunidad de intercambiar ideas entre sí y crear juntos una comunidad de aprendizaje y entretenimiento. También pueden aumentar la conexión con sus padres, desarrollar la capacidad de apreciar el arte, tener una base sólida de conocimientos sobre arte y estar más cerca de la naturaleza. Phan Bich Hoa, una madre compartió: "Observé que mi hijo está perdiendo gradualmente su vitalidad y estudiar le aburre. Cuanto más crece, más asignaturas aprende, y menor es su conexión con la familia. Mi marido y yo siempre nos preguntamos si hay algún error en nuestra forma de educarle, cómo estudia, o con quién estudia. Pero cuando supimos del taller Hai Ve Chai, estas preocupaciones desaparecieron. Mi hijo puede avanzar en la creación artística y ama más la naturaleza".

Algunos jardines de infancia también le pidieron consejo a Ngoc Quyen. La directora del jardín Uoc Mo Xanh, Do Thi Binh, señaló: “Deseo aprender arte para enseñarles a los niños en la escuela. Soy incapaz en tal materia porque a la generación anterior no le importaba este tema, por eso, no sabía lidiar con las emociones de los niños. La clase de Ngoc Quyen es perfecta para mí".

Las actividades del taller Art Hai Ve Chai, ya sean presenciales o virtuales, continúan difundiendo el amor por la naturaleza y por la vida, especialmente entre los jóvenes, para que tengan un rico mundo interior.


PCV (Fuente: VOV)