Con su entrada en Vietnam hace 2000 años, y adaptándose a la vida moral, cultural y religiosa del pueblo vietnamita, el budismo ha sido acogido por un gran número de personas. Esta religión tiene muchas influencias positivas en la comunidad, contribuyendo a la profundización de los valores culturales, la ética tradicional, la construcción de la felicidad de las personas y la ideología de la independencia nacional.

leftcenterrightdel
 La Sangha Budista de Vietnam entrega donaciones a personas en circunstancias difíciles. (Foto: qdnd.vn)

El budismo acompaña a la nación en la construcción, protección y desarrollo nacional

Desde la antigüedad, el budismo vietnamita ha sido siempre una religión patriótica, que se mantiene y acompaña a la nación. En cualquier período, existen personas de alto rango y nobleza que se destacan por ayudar a la gente y al país. Después de la reunificación nacional esta religión tomó la delantera en la unificación de las sectas budistas del país en una organización común, convirtiéndose en la Sangha Budista de Vietnam. Durante el último mandato, esta orden religiosa realizó incesantes esfuerzos para materializar los objetivos y planes establecidos.

Muchos monjes, monjas y pagodas juegan un papel importante en la movilización de las masas para el desarrollo económico, cultural y social en todas las áreas. Con buenas prácticas, los creyentes participan activamente en el trabajo social, desarrollando actividades médicas, ayudando en actividades de bienestar, caridad y humanitarias. Estas labores han contribuido a compartir la responsabilidad con el gobierno y con la comunidad, y son reconocidas por la población.

Especialmente, cuando estalló la pandemia de covid-19, miles de monjes, monjas y dignatarios se ofrecieron como voluntarios en la primera línea de la lucha contra la enfermedad, aportando una gran cantidad de dinero para el fondo destinado a comprar equipos médicos, obsequios y donaciones y comidas gratuitas.

En los últimos años, los asuntos exteriores del budismo se han ampliado y diversificado, particularmente mediante la participación en organizaciones internacionales y el desarrollo de asociaciones budistas vietnamitas en el extranjero, encaminadas a satisfacer las necesidades espirituales de los compatriotas en ultramar.

También han contribuido a la diplomacia popular y religiosa, así como a la lucha por los derechos humanos, además de afirmar la libertad religiosa de Vietnam.

Especialmente en el octavo y último mandato, la Sangha Budista organizó con éxito el Día de Vesak en Vietnam en 2019, un logro reconocido mundialmente. Estos resultados reafirman que el budismo vietnamita siempre ha sido una religión estrechamente vinculada con la vida y el proceso de desarrollo nacional.

Al evaluar las contribuciones del budismo vietnamita al progreso del país en la ceremonia de apertura del IX Congreso Nacional de Budismo, el presidente de Vietnam, Nguyen Xuan Phuc, declaró: “El budismo vietnamita hereda la quintaesencia del país, avanza constantemente en todos los aspectos, siempre toma la delantera en los movimientos de emulación patriótica y unidad religiosa, y afirma las relaciones inseparables entre el dharma y la nación. Es también una organización miembro confiable del Frente de la Patria de Vietnam, con muchos aportes importantes para consolidar el bloque de unidad nacional y construir y desarrollar el país”.

El budismo contribuye a esfuerzos comunes por una nación poderosa y próspera

Con la tradición del patriotismo y acompañando a la nación, en el nuevo mandato (2022-2027), los monjes, monjas y dignatarios de la Sangha Budista de Vietnam continúan manteniendo el espíritu de unidad y armonía. El venerable Thich Duc Thien, vicepresidente y secretario general del Consejo Administrativo de dicha orden religiosa, dijo lo siguiente: “Los monjes, monjas y dignatarios de todos los niveles de la Sangha Budista de Vietnam defienden el espíritu de unidad, armonía, construcción y desarrollo de una orden fuerte en la integración internacional. Persisten en el camino de servir a los ideales, el dharma y el socialismo, además de promover el patriotismo y construir el bloque de unidad nacional. Asimismo, responden y participan en los movimientos de emulación patriótica, en beneficio del pueblo y la vida, manteniendo la solidaridad con los compatriotas de todo el país”.

Según el dignatario Thich Duc Thien, el budismo vietnamita preservará y promoverá el valor de la cultura budista, asegurando la continuidad de la tradición y la modernidad, contribuyendo a reafirmar la identidad nacional rica y avanzada en la era de la integración global. La Sangha Budista de Vietnam también promueve actividades asociadas con la diplomacia cultural y pueblo a pueblo, además de impulsar la cooperación internacional y mantener buenos vínculos con las asociaciones budistas vietnamitas en el extranjero.

La tradición de patriotismo, defensa nacional y unidad preservada por el budismo se ha promovido en todos los períodos históricos. Y en el contexto de una profunda integración global, con el espíritu de gran unidad, la Sangha Budista de Vietnam, junto con monjes, monjas y dignatarios continuarán cumpliendo las metas establecidas por el Congreso Nacional de Budismo en el nuevo período como contribución al progreso de la patria.

VOV