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 Foto de ilustración. (Fuente: thoibaonganhang.vn)

A través de este proyecto, que tendrá una duración de dos años a partir de enero de 2022, la OIT prestará su apoyo al gobierno y las organizaciones de empleadores y de trabajadores de Vietnam en el diseño de actividades formativas, tanto para la fuerza laboral, como para los gerentes de la industria, que se precisan en este momento y de cara al futuro.

Además, el proyecto se centrará en el grupo de trabajadores con mayor riesgo de perder su puesto de trabajo por el impacto de la COVID-19 y el aumento de la automatización y digitalización en la industria textil. Se trata de un paso importante hacia la construcción de una industria más resiliente, inclusiva y sostenible que ofrezca oportunidades de trabajo decente a más mujeres y hombres.

El textil es una industria clave que contribuye al crecimiento económico de Vietnam. Según el último informe de la Asociación de Textiles y Confecciones de Vietnam, la facturación de las exportaciones de la industria en 2021 ha alcanzado los treinta y nueve mil millones de dólares, sin embargo, la pandemia ha afectado gravemente a este sector. Además del cierre de fábricas y la pérdida de medios de vida, la COVID-19 ha acelerado procesos que han cambiado profundamente la producción y el empleo en la industria textil.

El representante jefe interino de la OIT en Vietnam, Nilim Baruaj, informó que la inversión en el desarrollo de habilidades puede ayudar a acelerar la recuperación económica, garantizar un regreso seguro al trabajo y minimizar el impacto a largo plazo del desempleo./.

PCV (Fuente: kinhtedothi.vn)