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 El aeropuerto internacional de Taoyuan, Taiwán, en marzo de 2020. (Foto: Reuters)

Según la nueva normativa, los trabajadores migrantes deben estar completamente vacunados y someterse a una cuarentena de 14 días en hoteles de cuarentena, seguida de siete días de autogestión de la salud en el mismo lugar.

"La autogestión de la salud durante los últimos siete días pretende ser una 'gestión reforzada' para evitar la propagación de brotes, en su caso, ya que es más probable que tales incidentes ocurran tanto en el entorno de trabajo como en el de la vida privada de los trabajadores", según el director de CECC y el ministro de Salud y Bienestar, Chen Shih-chung, en la rueda de prensa diaria.

Estas prácticas difieren de las de otros viajeros a Taiwán, que pueden regresar a casa para el período de control de la salud y salir siempre que no asistan a cualquier tipo de evento o reunión con mucha gente, incluidas comidas o cenas familiares o con amigos.

El ministro Chen también afirmó no habrá más uso del sistema basado en puntos para la entrada de trabajadores migrantes como es el caso ahora.

Según las regulaciones actuales, los puntos se otorgan en función de factores como el estado de vacunación de los trabajadores migrantes, la situación de COVID-19 en sus países y los dormitorios proporcionados por sus empleadores en Taiwán, dijo Chen. Bajo este sistema, las personas con puntos más altos tienen prioridad para ingresar a Taiwán.

Según el Ministerio de Trabajo (MOL), algunas de las medidas actuales de control de la pandemia para trabajadores migrantes continuarán después del 15 de febrero, incluida la forma en que se realizan las pruebas de detección del coronavirus.

Por ejemplo, los trabajadores migrantes deben someterse a pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) en sus países de origen antes de entrar, a su llegada y después de la cuarentena de 14 días.

También necesitan hacerse otra prueba rápida durante el período de autogestión de la salud.

Taiwán prohibió la entrada de todos los ciudadanos extranjeros sin residencia, incluidos los trabajadores migrantes, en mayo pasado luego de un aumento sin precedentes en los casos domésticos de COVID-19.

Sin embargo, Taiwán relajó levemente las restricciones fronterizas a partir de fines del año pasado para permitir la entrada de trabajadores migrantes de Indonesia y Tailandia debido a la mayor disposición de las dos naciones a cooperar y cumplir con las reglas contra la COVID-19 de Taiwán.

PCV (Fuente: vnexpress.net)