Cuadernos de la cárcel - Ho Chi Minh (parte 3)

Lunes, 30/08/2021 21:18
El 29 de agosto de 1942, cuando el luchador se dirigía a Chung King para entrevistarse con las autoridades chinas, es arrestado por la policía de Chang Kai-sek, (China, 1887-1975) director general del Kuomintang, y pasa unos quince meses, entre 1942 y 1943, en diferentes cárceles de este partido; en este período escribe en ideogramas chinos los poemas que integran Cuadernos de la cárcel (Diario de prisión).

Cuadernos de la cárcel - Ho Chi Minh (parte 1)

Cuadernos de la cárcel - Ho Chi Minh (parte 2)

Cuadernos de la cárcel - Ho Chi Minh (parte 4)

 

VISITANDO AL MARIDO EN LA CÁRCEL

El marido está detrás de las rejas de hierro.

La mujer está afuera, mirando hacia la celda.

Están tan cerca, los separan

unas pocas pulgadas.

Pero están tan distantes como el cielo

y el fondo del mar.

Lo que no dicen con palabras, sus ojos

lo relatan.

Antes de cada palabra sus ojos se llenan de

                                                                          [lágrimas.

¿Quién puede presenciar este encuentro sin

                                                                             [congoja? 

 

LOS DIARIOS ANUNCIAN LA RECEPCIÓN A WILLKIE *

Somos los dos amigos de la China,

los dos nos dirigimos a Chungking.

Pero a ti te dan el asiento de honor

mientras yo soy un preso debajo de la escalera.

¿Por qué nos tratan de forma tan distinta?

Frío con uno, cálido con otro:

así es el mundo desde tiempo inmemorial...

Las aguas siempre hacia el Este han corrido.**

*Wendell Willkie, jefe de una delegación norteamericana que se dirigía a China en el curso del año 1942.

**Pocas personas notan en el mapa este hecho geográfico, por cierto evidente: todos los ríos del continente chino (el Amarillo, el Yang Se o el Si Kiang) corren hacia el Este. Tal el origen de este verso, considerado ya un proverbio. Desde los tiempos antiguos el agua hacia el Este siempre ha corrido. Este verso es comprendido hoy día en el sentido de “siempre fue así”.

 

CONSEJO PARA UNO MISMO

Sin la desolación y el frío del invierno,

no habría calor ni esplendor en la primavera.

Las calamidades me han templado y endurecido,

han convertido mi mente en acero. 

 

PASTORAL

Cuando llegué, los arrozales estaban verdes.

Ahora es ya el otoño y casi ha terminado la

                                                                         [cosecha.

En todas partes resplandecen las caras,

las sonrisas de los campesinos

y se oyen canciones y risas

a través de los campos de arroz.

 

LA POSADA DE LA SOPA

Al borde del camino, bajo la sombra

de un gran árbol, una celda sirve

de posada a los viajeros.

Pero no hay vino para los huéspedes

de esta institución.

El menú es sopa fría

con un poco de sal.

 

LA CÁRCEL DE KUO TEH

Primorosa cárcel donde sólo tenemos

preocupaciones domésticas.

La leña, el arroz, el aceite, la sal,

todo debe ser comprado y pagado en el acto.

Delante de cada celda hay una cocinita,

donde se hierve el arroz y la sopa

durante todo el día.

 

PARTIDA ANTES DEL AMANECER

I

El gallo canta todavía una vez,

no ha terminado aún la noche.

La luna sube lentamente por las colinas otoñales,

junto con las estrellas.

Pero ahora el viajero que va lejos

ya se ha puesto en camino.

II

La palidez del Este se transforma en rosado,

son barridas las sombras de la noche,

el calor se extiende

sobre toda la tierra, y el poeta

se ha despertado en el viajero y está tibio.

 

DE LA CÁRCEL DE LUN GAN A LA DE TUNG CHUN

Aquí la tierra es vasta pero pobre,

de manera que la gente es frugal y muy trabajadora.

Nos dicen que esta primavera hay

una dura sequía y sólo

se pueden sembrar dos o tres décimas partes de la

                                                                                    [tierra.

 

¿ !

Han pasado cuarenta días más, sin resultado.

Cuarenta días de sufrimientos indecibles,

y ahora me envían nuevamente a Liuchow.

El porvenir parece lleno

de nuevas preocupaciones y disgustos.

 

? ¡

Liuchow, Kweilin y luego

nuevamente Liuchow.

Me han pateado de aquí para allá

como a una pelota.

Inocente me han arrastrado

por todo Kwangsi.

Quién sabe cuándo terminarán

Las idas y venidas.

 

 

Cubarte y El Sudamericano

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